En el jardín de Eunoia florece la frónesis, bajo el cielo de paresía, su luz se despliega, donde el kairós danza y la apoteosis se expresa, tejiendo en la vida un hilo de eudaimonia.Con la eupatía en el alma, el arte resuena, la poiesis brota en cada gesto sincero, pintando con estética un mundo entero, donde los sueños y la razón se entrelazan en escena.Así, en este viaje de palabras y sentires, celebramos lo bello que nace del corazón, cultivando lo profundo en cada emoción, y hallando en cada paso un nuevo porvenir.
Cambiar fondo del poema
En el jardín de Eunoia, la frónesis florece,
bajo el cielo diáfano de paresía, su luz se expande,
donde el kairós danza y la apoteosis resplandece,
tejiendo en la vida un hilo de eudaimonía grande.
Con la eupatía en el alma, el arte resuena,
la poiesis brota en cada gesto sincero,
pintando con estética un mundo entero,
donde sueños y razón en escena entrelazan su pena.
Así, en este viaje de palabras y sentires,
celebramos lo bello que nace del corazón,
cultivando lo profundo en cada emoción,
hallando en cada paso un nuevo porvenir que aspira.