No hay máquina del tiempo más hermosa que una vieja canción.
Cambiar fondo del poema
En el susurro de una vieja canción,
tiempo viaja con sutil devoción.
Notas antiguas, aroma de ayer,
revelan recuerdos que vuelven a ser.
No hay relojes ni agujas doradas,
sólo melodías, historias contadas.
Cierra los ojos, siente el vibrar,
voces del pasado te vienen a abrazar.
Esa máquina, un disco que gira,
rompe el silencio, al alma se anida.
Viaje en el tiempo, instante fugaz,
una vieja canción, un mundo de paz.