Tus ojos buscan los míos, como el fuegoreconoce al leño que le da sentido.Nos sostiene un silencio tan intenso,que el mundo entero se ha vuelto sonido.Tu aliento roza el mío con cautela,como un verso tímido en la penumbra.Y en la danza sutil de las promesas,el tiempo se detiene, se derrumba.Tus dedos, que dibujan mi contorno,tiemblan entre la sombra y la ternura.Nos volvemos misterio entre los cuerpos,luz que se enciende solo en la espesura.No hace falta el lenguaje ni la voz,solo el roce callado de tu piel.El amor se pronuncia sin palabras,cuando arde el alma al filo del papel.Nos miramos así, sin pedir nada,con la urgencia que habita en el deseo,como quien halla en otro su reflejoy se lanza, sin miedo, al claro vuelo.¿Dónde termina el yo y empieza el tú?¿Dónde se funde el borde de este anhelo?Somos la llama viva y el rescoldo,somos abismo y somos paralelo.Y si el amor es esto que sentimos,esta quietud que todo lo trastoca,que el universo gire si lo quiere…yo me detengo aquí, junto a tu boca.Siete estrofas
Cambiar fondo del poema
Tus ojos buscan los míos, como el fuego
reconoce al leño que le da sentido.
Nos sostiene un silencio tan intenso,
que el mundo entero se ha vuelto sonido.
Tu aliento roza el mío con cautela,
como un verso tímido en la penumbra.
Y en la danza sutil de las promesas,
el tiempo se detiene, se derrumba.
Tus dedos, que dibujan mi contorno,
tiemblan entre la sombra y la ternura.
Nos volvemos misterio entre los cuerpos,
luz que se enciende solo en la espesura.
No hace falta el lenguaje ni la voz,
solo el roce callado de tu piel.
El amor se pronuncia sin palabras,
cuando arde el alma al filo del papel.
Nos miramos así, sin pedir nada,
con la urgencia que habita en el deseo,
como quien halla en otro su reflejo
y se lanza, sin miedo, al claro vuelo.
¿Dónde termina el yo y empieza el tú?
¿Dónde se funde el borde de este anhelo?
Somos la llama viva y el rescoldo,
somos abismo y somos paralelo.
Y si el amor es esto que sentimos,
esta quietud que todo lo trastoca,
que el universo gire si lo quiere…
yo me detengo aquí, junto a tu boca.