Lloré porque necesitaba llorar.Porque el tiempo va pasando y el camino se va acortando.Lloré por haber soñado con mi mamá y porque no pude decirle tantas cosas que tenía pendientes.Lloré por haberte perdido en los momentos en que más te necesite. Desperté, dejé de llorar y sonreí al ver un nuevo amanecer, y oír el cantar de los gorriones. Miro al horizonte, el cielo estrellado, la luna azul y la veo sonriendo, escondiendo su luz. Lloré hasta que me cansé.
Cambiar fondo del poema
Lágrimas brotaron al anochecer,
una lluvia del alma, un río urgente,
el tiempo se fuga, va sin detener,
el sendero acorta, sé más consciente.
Soñé con mi madre, palabras callé,
en sueños la busco, en sueños me ve,
anhelos perdidos, tanto por decir,
al rezago del alma, no hay porvenir.
Cuando oscuro fue mi cielo interior,
y te busqué en sombras, mi faro perdido,
el llanto mi amigo, era mi dolor,
la soledad densa, camino prohibido.
Mas al alba, vi la luz del despertar,
los gorriones elevan cantos al sol,
miro el horizonte, luna de azar,
susurra secretos, su azul esfarol.
Lloré hasta el cansancio, hasta que el mar,
en mi pecho, fluyó como un manantial,
pero al alzar la vista, al ver lo inmortal,
el día renacía, mi sonrisa real.