Soledad la que nunca me traiciona la que en ningún momento me abandona siempre está en la mala y en la buena.Seis estrofas
Cambiar fondo del poema
En mi rincón, callada amiga,
soledad fiel, constante abrigo,
en el silencio, nunca enemiga,
en tus brazos encuentro abrigo.
Cuando el viento arranca los sueños,
y el alma llora sombras de ausencia,
tú estás ahí, tejiendo los leños
que calientan mi fría conciencia.
En lo oscuro de noches perdidas,
sin reproches, sin dar la vuelta,
eres faro en mis horas vencidas,
soledad, mi estrella perfecta.
No hay secretos en tus palabras,
silencio puro que siempre abraza,
en cada lágrima que tú labras,
me enseñas la paz sin ninguna traza.
Contigo danzo entre los abismos,
sin temor a caer al vacío,
pues sé que, fiel, tú y yo seremos,
un eco eterno en este río.
Soledad, dulce y sabia amante,
que nunca juzgas, ni mientes, ni engañas,
a tu lado, soy caminante,
con pasaje seguro a mis entrañas.