En blanco resplandor de inocencia,
dormita el alba en su pura esencia,
las nubes guardan sueños de infancia,
y el mundo espera su dulce clemencia.
Los rizos del viento, suaves susurros,
acarician la piel de la mañana,
en los campos, flores como suspiros,
pintan de colores la luz temprana.
El río murmura cuentos olvidados,
reflejos de vida en el cristalino,
y en sus aguas danza el verde prado,
ondeando en un baile clandestino.
Las aves cantan su sinfonía,
con alas de amor, en cielo abierto,
cada nota esconde la melodía
de un corazón con la vida despierto.
Los ojos de un niño, faros de pureza,
destellan futuros en cada mirada,
su risa es un eco de la belleza
que en los rincones del mundo esconde el hada.
En blanco resplandor de inocencia,
todo se teje en magia sincera,
con hilos de luz y sin resistencia,
la esperanza florece en primavera.