¿Quién soy yo para mirar errores? No me gusta, pero tampoco lo puedo tolerar por siempre, mal padre o madre eres cuando ignoras la luz y habilidad en un hijo y lo llevas a tus senderos, cuando su alma reclama una vida distinta.
Cambiar fondo del poema
¿Quién soy yo para juzgar,
los errores en el mar,
de un niño cuya mirada
destella luz inusitada?
No soporto, mas no ignoro,
el destino en que lo imploro.
Ser mal padre o madre será,
quien sus alas no verá.
Cuando el alma en su canto clare,
otra vida en sueños comparta,
y en sus ojos se refleje,
el camino que desea y parte.
Deja que su espíritu vuele,
donde el corazón lo desvele,
no lo guíes por senderos mustios,
que su luz merece abismos justos.