A veces donde menos buscamos es donde más encontramos y de quien menos esperamos es de quien más recibimos.
Cambiar fondo del poema
En lo oculto del alma la luz se enciende,
cuando la sombra se despide en silencio,
donde el eco del tiempo no nos comprende,
un descubrimiento toma su comienzo.
En quien nunca hemos puesto nuestros sueños,
sin advertir, un faro nos brindará;
pequeños gestos que sanan los empeños,
en lo inesperado la verdad brillará.
Porque el destino, en su juegos latentes,
con sutileza escribe líneas doradas;
donde menos buscamos brotan simientes,
y almas humildes dan paz no esperada.