En la gran lotería del universo, no saqué un buen número correcto, me siento mal en mi propia piel. Si llegara a ser más bello, visto desde el sol.
Cambiar fondo del poema
En la gran lotería del vasto universo,
mi número salió torcido, adverso;
me miro en el espejo, un lamento,
pesado como el tiempo en movimiento.
Si una chispa de sol me vistiera de gala,
y transformara la piel que no me embala,
tal vez mis sombras llorarían menos,
y los días grises serían buenos.
Pero en la danza de astros y luces,
donde el destino juega y no induce,
me busco al sol, bajo su mirada,
y rezo porque mi estrella sea dorada.