Al borde del mundo me hallé, silente,donde el sendero se parte en dos cielos:uno de estrellas, susurros y viento,otro de fuego, promesas y truenos.Frente a mí, un cruce de destinosy el peso sutil de lo no elegido.Mis pies dudaban, pero mi alma ardíapor descubrir qué oculta la vida.A la izquierda, el frío de un cielo infinito,a la derecha, el sol rugiendo su mito.Y entre los dos, en calma, parado,yo abría la puerta de lo soñado.Porque más allá de cada paso diario,yo sigo la luz de mi túnel imaginario.No hay mapa que guíe este viaje interior,solo la brújula fiel del amor y el dolor.Y mientras la noche me ofrece sus astrosy el día me llama con cantos dorados,sé que no importa cuál rumbo yo tome:mi verdadero destino es quien soy, no a dónde.Seis estrofas
Cambiar fondo del poema
Al borde del mundo me hallé, silente,
donde el sendero se parte en dos cielos:
uno de estrellas, susurros y viento,
otro de fuego, promesas y truenos.
Frente a mí, un cruce de destinos
y el peso sutil de lo no elegido.
Mis pies dudaban, pero mi alma ardía
por descubrir qué oculta la vida.
A la izquierda, el frío de un cielo infinito,
a la derecha, el sol rugiendo su mito.
Y entre los dos, en calma, parado,
yo abría la puerta de lo soñado.
Porque más allá de cada paso diario,
yo sigo la luz de mi túnel imaginario.
No hay mapa que guíe este viaje interior,
solo la brújula fiel del amor y el dolor.
Y mientras la noche me ofrece sus astros
y el día me llama con cantos dorados,
sé que no importa cuál rumbo yo tome:
mi verdadero destino es quien soy, no a dónde.
En el cruce incierto de mis caminos,
se alzan memorias, se mezclan destinos.
El silencio susurra verdades sencillas,
pues la esencia del ser no tiene orillas.
Dejo atrás el miedo que impide volar,
abrazando lo incierto, el vasto mar.
En cada elección, un eco de vida,
en cada desvío, una historia vívida.
Los vientos cuentan secretos al oído,
y el eco del alma nunca es perdido.
Así, en la vastedad de lo desconocido,
aprendo a ser mi propio abrigo.
Despertar en el borde del mundo
y encontrar el corazón más profundo.
No hay camino errado, solo un viaje
que me revela el ser en cada pasaje.