El sol se arrastra como un insecto herido.La carne se estremece… aún cree que importa.¡Qué lindo despertar cuando el alma se tuerce!Buenos días, humanidad.Hoy también… están a punto de cambiar.
Cambiar fondo del poema
El sol se arrastra, insecto dolido,
una danza lenta sobre el pasto herido.
La carne se estremece, sueña con brillar,
aún en su anhelo, aún en su hablar.
¡Qué bello despertar, alma que retuerce!
El amanecer grita, y el día florece.
Buenos días, humanidad, en el vaivén,
hoy también, mariposas cambian en su edén.
El cambio es latente, en cada rincón,
un susurro en el aire, un nuevo escalón.
La vida insiste, en tu pulso vibrar,
humanidad despierta, lista para soñar.