La peor pérdida de tiempo es discutir con el fanático al que no le importa la verdad ni la realidad, sino la victoria de su fanatismo.
Cambiar fondo del poema
En la arena de palabras huecas,
se alzan voces buscando verdad,
pero al fervor de mentes ciegas,
la razón es sólo una tempestad.
Discuten no para encontrar caminos,
mas cubren con sombras el cristal,
pues su victoria ya es destino,
y no la luz de lo real.
Tiempo es un río que no se detiene,
se escapa como el oro entre las manos,
disputar contra paredes no sostiene,
sino el eco de sueños insanos.
Déjalos que en su laberinto rueden,
que al final del día se hará saber,
que la verdad no se pretende,
sino que busca quien ver pueda ver.