El alma que busca la verdad, encuentra en los elementos su camino más allá de los linajes, donde la pureza es conquistada.
Cambiar fondo del poema
En el susurro del viento halló
el alma errante su destino,
más allá de linajes y caminos,
donde la verdad se reveló.
Fuego, agua, tierra y aire,
compañeros de su noble andar,
tejiendo sueños en el despertar
de una pureza a conquistar.
Entre las hojas murmura el río,
se entrega al destino con solaz,
y el alma, en su inquebrantable paz,
encuentra la verdad en su rocío.