Escribí mi nombre en la arena de la playa y las olas lo borraron.Escribí mi nombre en el cielo y el viento lo sopló.Escribí mi nombre en la tierra y la lluvia lo borro.Escribí mi nombre en la roca y la roca se desvaneció .Escribí mi nombre en el tronco de un árbol y el árbol se secó .Escribí mi nombre sobre las aguas y la corriente se lo llevaron.Talle mi nombre en mi Espíritu y se hizoInmortal.
Cambiar fondo del poema
Escribí mi nombre en la arena,
las olas lo borraron con afán,
en el cielo lo dejé al vay ven de la brisa,
el viento lo sopló sin piedad.
En la tierra lo grabé con fe sincera,
la lluvia lo hizo desaparecer,
en la roca lo inscribí con fuerza entera,
la roca misma empezó a ceder.
Sobre un árbol, mi nombre en su tronco tallé,
se secó el árbol en su agonía,
en las aguas de un río lo plasmé,
la corriente se lo llevó hacia lo que sería.
Pero en el Espíritu, con luz lo cincelé,
allí mi nombre se hizo inmortal,
guardián eterno, en el alma lo guardé,
inalterable, más allá del bien y el mal.