Al principio, conocer la verdad parece un regalo. Pero cuanto más entiendes, más notas lo roto que está el mundo, lo que antes ignorabas o cuestionabas ahora pesa, y lo que te hacía feliz te hace pensar, entre más sabes, menos encajas.
Cambiar fondo del poema
Al principio, la verdad es un tesoro,
un regalo que pinta mundos nuevos,
donde el alma encuentra su decoro
y los sueños, puros y amenos.
Pero al descifrar el horizonte,
descubres grietas en la ilusión,
como un espejo que se rompe,
reflejas sombras en expansión.
Cada respuesta lanza cadenas
al corazón que antes volaba,
y la dicha, ahora tristes arenas,
con cada paso más resbalaba.
El saber es un peso infinito,
que moldea el alma en su travesía;
cuanto más sabes del mito,
menos encajas en su melodía.