La espiritualidad implica mucho más que cumplir principios y consejos, es recordar lo insignificante que somos con el gran poder que tiene el universo, es fluir en armonía con la naturaleza y no imponer resistencia, que toda la verdad yace frente a la vista.
Cambiar fondo del poema
En la vastedad del cosmos, tan inmenso,
somos polvo danzante en un eterno lienzo.
La espiritualidad no es ley ni consejo,
es abrazar el viento, ser su reflejo.
Más allá de dogmas y viejas razones,
está el río de estrellas y susurran visiones.
Fluir con la tierra, dejarse llevar,
ser uno con todo, dejar de luchar.
Frente a la vista, la verdad escondida,
brilla en cada átomo, en cada vida.
Reconocer lo pequeño y el poder profundo,
es unirse al canto eterno del mundo.