He aquí Dios, tú amas la verdad en lo íntimo:Y en lo secreto me has hecho comprender sabiduría Incerta.Purifícame con hisopo, y será limpio:Lávame, y seré emblanquecido más que la nieve.Hazme oír gozo y alegríaY se recrearán los huesos que has abatidoEsconde tu rostro de mis pecados,Y borra todas mis maldades
Cambiar fondo del poema
He aquí Dios, en silencio profundo,
donde la verdad en lo íntimo danza,
en lo secreto, un susurro fecundo,
sabiduría incierta que al alma alcanza.
Purifícame con el hisopo eterno,
que mi ser limpio en tu luz despierte.
Lávame, y será mi espíritu tierno,
más blanco que nieve, que gracia vierta.
Hazme oír el gozo de la alegría,
y mis huesos hallarán alborada,
la melodía de un nuevo día.
Esconde de mis pecados el rostro,
borra mis maldades en la jornada.
Tu amor, Señor, es mi ser más nuestro.