La voz de lo alto decidió un león para proteger al rebaño de la nueva era y cultura de la muerte
Cambiar fondo del poema
En el vasto eco del cielo,
la voz de lo alto habló,
un león, guardián eterno,
al rebaño su fuerza ofreció.
En la era de sombras y olvido,
donde la cultura del fin se alzó,
él rugió contra el río sombrío,
y su valentía la luz despertó.
Con garras de justicia y fuego,
brilló en la noche sin miedo,
protegiendo el latir sincero
de un mundo nuevo y verdadero.