La voz de lo alto resonó en el viento. Decidió un león, fuerte y valiente. Protegería el rebaño de sombras nefastas, de la nueva era, en su corazón latente. Caminó con coraje entre la bruma y el fuego, un guardián noble, en su pecho un ruego. La cultura de muerte, con su aliento helado, temió ante su rugido, feroz y sagrado. Bajo el sol naciente, los valientes se alzan, unidos al león, sus destinos se enlazan. El eco del futuro, en sus faldas se encuentra, y así la esperanza, nueva vida reinventa.
Cambiar fondo del poema
En el viento resonó la voz de lo alto,
decisión de un león, valiente y fuerte,
proteger al rebaño de sueños nefastos,
del nuevo amanecer, en su corazón latente.
Caminó con coraje entre bruma y llama,
un guardián noble, ruego en su pecho.
La cultura de muerte, en su aliento helado,
temió ante el rugido, feroz y sagrado.
Bajo el sol naciente, los valientes se alzan,
junto al león, sus destinos se enlazan.
El eco del futuro en sus faldas se encuentra,
y la esperanza, nueva vida reinventa.