Tierras anclé en mi pechomas sin dejar huella alguna,quisiera ser de cielo hecho,y en lontananza abrazar la luna.Sueños de viento son mi anhelo,libertad que no pide perdón,quisiera cruzar mares de cielo,volar sin fin, hallar mi canción. Quisiera voltear el mundo,mirarlo desde el sol,talvez en su giro profundohallaría su mejor versión. Desde el cielo dorado y ardiente,las sombras se vuelven canción,y el caos parece ser valiente,convirtiendo al dolor en reflexión.En mi piel, me siento perdido,buscando un rincón de calma.Talvez cambiando el sentido,encuentre paz en mi alma.Así, mirar el mundo al revés,y en el espejo del cielo brillar,hallar en mí lo que tal vezno podía en la tierra encontrar. En un rincón de sueños trazados,entre cuentos sin fin me perdí,donde el tiempo se deshace en trazosde caricaturas que una vez creí. La vida, un teatro de sombrascon disfraces de papel pintado,donde ecos de historias resonaban,y la verdad tímida había callado.
Cambiar fondo del poema
Tierras anclé en mi pecho,
sin dejar huella alguna,
quisiera ser de cielo hecho,
y en lontananza abrazar la luna.
Sueños de viento son mi anhelo,
libertad que no pide perdón,
quisiera cruzar mares de cielo,
volar sin fin, hallar mi canción.
Quisiera voltear el mundo,
mirarlo desde el sol,
tal vez en su giro profundo
hallaría su mejor versión.
Desde el cielo dorado y ardiente,
las sombras se vuelven canción,
y el caos parece ser valiente,
convirtiendo al dolor en reflexión.
En mi piel, me siento perdido,
buscando un rincón de calma.
Tal vez cambiando el sentido,
encuentre paz en mi alma.
Así, mirar el mundo al revés,
y en el espejo del cielo brillar,
hallar en mí lo que tal vez
no podía en la tierra encontrar.
En un rincón de sueños trazados,
entre cuentos sin fin me perdí,
donde el tiempo se deshace en trazos
de caricaturas que una vez creí.
La vida, un teatro de sombras
con disfraces de papel pintado,
donde ecos de historias resonaban,
y la verdad tímida había callado.