Es un manto de oscuro silencio,una verdad que iguala al final,donde el oro se funde en arenay la fe vuelve al polvo inmortal. La muerte no lleva banderas,no tiene dogma ni ley,en su danza eterna y callada,todos somos de la misma grey. No mueras tú en vida, despierta del letargo,no dejes que el tiempo apague tu brilloamargo.La esencia del amor no es mendigar cariño,es valor en el pecho, un susurro de niño. Sabías lo que había, no quisiste perderlo,el aire entre los dedos, ¿por qué no detenerlo?Mas cuando veas claro el vacío en su lugar,sabrás que en sus ojos, perdiste tu hogar. El amor que no es real, es una sombra vana,se disuelve en promesas, no existe en la mañana.Deja ir lo incierto, busca el sol de nuevo,enamorarse de uno mismo, es el mayor Renuevo.No te acostumbres nunca al dolor que lacera,la vida es un canto, no una amarga espera.Haz las paces contigo, suelta toda cadena,que el vuelo de tu alma encuentre su serena. El cambio es constante, abraza su danzar,despierta, y con valor, vuelve a caminar.Vida es meta y camino, no cárcel sin salida,haz de tus pasos firmes una historia erguida. En un mundo vasto y extraño,donde la luz se esconde al llorar,tratamos de ser todos iguales,sin ver estrellas en el mar. En la piel de cada individuolate un sol deseoso de brillar,y al compararnos sin sentido,apagamos ganas de volar. Lo peor que hizo la humanidadfue perderse entre masas y niebla,ignorando el brillo personalque en cada alma danza y celebra.
Cambiar fondo del poema
Es un manto de oscuro silencio,
verdad que iguala al final,
donde el oro se vuelve arena
y la fe al polvo inmortal.
La muerte no tiene banderas,
ni dogma, ley o señal,
en su danza callada y eterna
todos somos de la misma grey.
No mueras tú en vida, despierta
del letargo que apaga el brillo,
la esencia del amor no mendiga,
es valor que nace sencillo.
Sabías lo que había, mas el aire
entre los dedos quiso escapar,
cuando veas el vacío en su lugar,
sabrás que allí perdiste tu hogar.
El amor que es irreal se disuelve
en promesas que huyen con el sol,
deja ir lo incierto, busca el renuevo,
enamorarte de ti es el mayor control.
No te acostumbres al dolor que lacera,
la vida es canto, no amarga espera,
haz las paces contigo, suelta cadenas,
que el vuelo de tu alma halle calma plena.
El cambio es constante, abraza su danza,
con valor, despierta, vuelve a caminar,
la vida es meta y camino, no cárcel,
hace de tus pasos historias sin par.
En un mundo vasto y extraño,
donde la luz se oculta al llorar,
tratamos de ser todos iguales,
sin ver estrellas en el mar.
La piel de cada individuo
late un sol deseoso de brillar,
al compararnos sin sentido,
apagamos las ganas de volar.
Lo peor que hizo la humanidad
fue perderse entre masas y niebla,
ignorando el brillo personal
que en cada alma danza y celebra.