mas no culpes a alguien por lo que te hizo, por lo que te pasa, o lo que hace, el que echa la culpa a uno, no entendió nada, el que e la echa a si mismo, empieza a entender, el que no lo echa a nadie a comprendido todo.
Cambiar fondo del poema
En el silencio aprende el alma,
sin pesos ni cadenas que arrastrar,
la culpa diluye en aguas calmas,
y el entendimiento empieza a brotar.
Culpar al otro es sombra vana,
reflejo de lo que queremos no ver,
pero al mirarnos en la mañana,
comienza el verdadero amanecer.
Quien la culpa nunca arroja,
y en nadie su dolor dibuja,
ve en su corazón una hoja,
donde el universo sus versos puja.
Así, sin señalar ni juzgar,
el sabio en paz sus pasos da,
habiendo aprendido a amar,
sin cargas, en libertad.