Generador Gratuito de Poemas con IA

y tomo conciencia y siento algo mas grande que mi, me llama desde el cielo, el universo y me empiezo a encontrar, a entender todo y a todos como la vida, mi ojo se torna profundo y siento un gran brillo algo crece y me llama desde lo más profundo azul, ahora siento paz, tristeza y miedo, cuando recuerdo viejas heridas más el tamaño limitante de mi conocimiento, así que corro y exploro lo que esa voz me dice y mis sentidos se agudizan a mi favor.

En el silencio de la noche estrellada,  
como un susurro divino del vasto cielo,  
una voz me llama, me envuelve encantada,  
y siento algo más grande que mi anhelo.  

El universo despliega sus alas,  
me envuelve en su manto de misterio y fe;  
mi ojo se torna profundo, sin balas  
que desvíen su luz, su intenso café.  

En la vastedad azul de su encanto,  
encuentro paz, tristeza y miedo en danza,  
viejas heridas desnudan su llanto,  
pero ahí veo la vida en lontananza.  

Y corro hacia el llamado infinito,  
con pasos firmes y sentidos agudos;  
la voz me guía, en su canto exquisito,  
despierta mi espíritu con altos saludos.  

Así, descubro en mí un ser creciente,  
que entiende el mundo, que ya no es ausente.

Cambiar fondo del poema

Por defecto: bluePor defecto: colorsPor defecto: gradientPor defecto: poolPor defecto: pyramidPor defecto: sandPor defecto: seaPor defecto: silhouettePor defecto: sun
En el silencio de la noche estrellada, como un susurro divino del vasto cielo, una voz me llama, me envuelve encantada, y siento algo más grande que mi anhelo. El universo despliega sus alas, me envuelve en su manto de misterio y fe; mi ojo se torna profundo, sin balas que desvíen su luz, su intenso café. En la vastedad azul de su encanto, encuentro paz, tristeza y miedo en danza, viejas heridas desnudan su llanto, pero ahí veo la vida en lontananza. Y corro hacia el llamado infinito, con pasos firmes y sentidos agudos; la voz me guía, en su canto exquisito, despierta mi espíritu con altos saludos. Así, descubro en mí un ser creciente, que entiende el mundo, que ya no es ausente.