En el rincón de mis dudas, susurrauna inquietud que no puedo ignorar,crecí entre muros de fe y ternura,pero ahora comienzo a cuestionar.Recuerdo al niño que en claro veíaun Dios amoroso y un cielo al final,mas el mundo ofrece mil melodías,formas distintas de un mismo caudal.¿Será la verdad solo una visión,o hay más caminos al mismo lugar?¿El amor se extiende en la comprensión,o es miedo a lo que se puede hallar?Las voces amigas, llenas de temor,al verme dudar, se empiezan a alejar.Mas el corazón me grita al calor:"¡Sé auténtico, atrévete a navegar!"Tal vez este paso es solo el iniciohacia lo divino, un viaje sin par,donde amor y compasión, en su juicio,dictan el rumbo sin culpa a cargar.Parado en esta encrucijada fría,mi corazón como brújula tengo,no sé el destino, mas sé que este díaes un renacer al que no me abstengo.
Cambiar fondo del poema
En el rincón de mis dudas cantarinas,
susurra inquietud que no puedo esquivar,
crecí entre muros de fe y suaves rutinas,
pero ahora comienzo a indagar.
Recuerdo al niño que claro veía
un Dios amoroso y un cielo ideal,
mas el mundo ofrece mil sinfonías,
formas distintas en un mismo caudal.
¿Será la verdad una visión sola,
o hay más caminos al mismo rincón?
¿El amor se encuentra en la comprensión,
o es miedo al abismo, la gran ola?
Las voces queridas, llenas de temor,
al verme dudar, se quieren callar.
Mas mi corazón grita con ardor:
"¡Sé auténtico, y atrévete a buscar!"
Tal vez este paso es solo inicio
hacia lo divino, un viaje a soñar,
donde amor y compasión encuentran juicio,
dibuja el rumbo sin culpa cargar.
En esta encrucijada, fría y clara,
mi corazón como brújula es mi amigo,
no sé el destino, mas hoy me declara
un renacer, un fuego sin abrigo.