En la senda que me invoca,mi espíritu busca paz,no atado a dogmas fijos,ni a credos de antifaz. La alquimia de mi esenciaes el ciclo del sentir,transmutando en lo invisiblelas verdades por venir. Religiones se disputanel absoluto saber,pero al mirarme en el todo,yo comienzo a comprender. Cada fe es un espejoque refleja una verdad,pero en el crisol del almaencuentro mi eternidad.
Cambiar fondo del poema
En la senda que me invoca,
mi espíritu busca paz,
libre de ataduras rígidas,
de credos que ocultan más.
La alquimia de mi esencia
es el ciclo del sentir,
transformando en lo invisible
las verdades por surgir.
Religiones se disputan
el saber fundamental,
pero al contemplar el todo,
comienzo a entender lo real.
Cada fe, un fiel reflejo,
una verdad por mostrar,
mas en el crisol del alma
mi eternidad hallarás.