Una zorra, hambrienta y buscando comida, vio un racimo de uvas colgando de una parra. Intentó alcanzarlas saltando, pero no pudo. Después de varios intentos fallidos, se rindió y se alejó diciendo: "¡Esas uvas están verdes y no son para mí!".Esto ilustra cómo a veces despreciamos lo que no podemos alcanzar o lo que está fuera de nuestro alcance. muchas veces rechazamos ideas o creencias porque nos resulta difícil entenderlas o porque no se ajustan a nuestras experiencias. no desestimen lo desconocido sin antes explorarlo abiertamente.sean honestos con nosotros mismos sobre nuestras verdaderas motivaciones y deseos, en lugar de conformarnos con lo que nos dicen que debemos creer o querer.
Cambiar fondo del poema
Bajo el cielo, una zorra avanza,
con el hambre en sus ojos brillando,
hacia un racimo que cuelga y danza,
sus ansias el viento va alimentando.
Saltó con esperanza, rió el destino,
las uvas su premio, invicto, guardó.
Tras varios intentos, sin desatino,
la zorra en su orgullo las despreció.
"Verde están, no son para tal anhelo,"
se dijo al marchar, dispuesta a olvidar,
pero la parra susurró en su vuelo:
"No desprecies sin antes observar."
Lo inalcanzable deslumbra al alma,
y a veces al miedo llamamos razón.
Busquemos la verdad con calma,
y escuchemos del corazón la canción.