En la bruma del alba, el alma despierta, buscando el camino donde el sol se asienta. Con cada paso firme, dejo huellas doradas, un susurro eterno entre estrellas soñadas.Quiero elevarme, como el ave en vuelo, romper las cadenas que atan mi anhelo. En el viento encuentro la voz del destino, un canto sagrado que guía mi camino. Las sombras se disipan, la luz me envuelve, en el abrazo del cosmos, mi ser se resuelve. Soy polvo de estrellas, un eco divino, trazando el sendero hacia lo infinito.Transcender en el amor, en la paz y la vida, ser parte del todo, en la danza unida. Con cada latido, mi esencia se eleva, un viaje sin fin hacia la luz que me lleva.
Cambiar fondo del poema
En la bruma del alba, el alma se alza,
buscando el horizonte donde el sol descansa.
Con pasos dorados, el camino trazo,
susurros eternos en estrellas hallo.
Quiero volar como el ave en el cielo,
rompiendo las cadenas de mi profundo anhelo.
En el viento escucho la voz del destino,
un canto sagrado que guía mi camino.
Las sombras retroceden, la luz me abraza,
en el cosmos infinito, mi ser se abraza.
Soy polvo estelar, un eco divino,
marcando el sendero hacia lo infinito.
Transcender en amor, en paz y en vida,
como parte del todo, en una danza unida.
Con cada latido, mi esencia se eleva,
un viaje sin fin hacia la luz que me lleva.