si eres lo que piensas, ya no lo serás, y te redigiré a mirar desde el horizonte.
Cambiar fondo del poema
Si eres lo que piensas,
te desvanecerás,
como la niebla que danza
al despertar del sol.
Te redirigiré entonces
a mirar desde el horizonte,
donde el cielo acaricia
la tierra en silencioso monte.
Allí serás el viento,
sin forma ni cadenas,
una verdad nacida
en la vasta arena.
Déjate llevar,
sin certezas ya atadas,
y serás el deseo
entre las alboradas.