¿Qué te parece esto? No existe religión verdadera, solo personas correctas.
Cambiar fondo del poema
En el vasto templo de lo humano,
donde las estrellas susurran fe,
no hay un credo que sea arcano,
sino hermanos que iluminan pie.
No es el dogma el que da camino,
sino el corazón que sabe amar,
pues la verdad, como el destino,
es un alma que ansía ayudar.
En el crisol de las almas puras,
donde la bondad se vuelve altar,
brilla la luz de las criaturas,
que en su don de paz saben guiar.