Querida Prima Verónica, te has marchado en el tren sin regreso. Solo se decirte que fuimos felices en cada encuentro y salida..te deseo que descanses en paz. Te quise mucho como mi verdadera prima. nunca te olvidare, el paso por este mundo. Adiós adiós prima querida.
Cambiar fondo del poema
Querida Prima Verónica,
tu tren partió sin mirar atrás,
en cada encuentro una melodía,
y en cada salida, un compás.
Fuiste luz en mi camino,
compañera de juegos y vida,
te deseo un descanso divino,
en la paz eterna prometida.
Te quise con el alma entera,
como a mi propia sangre y raíz,
nunca olvidaré tu sincera
presencia que me hizo feliz.
Adiós, adiós, prima querida,
este mundo aún guarda tu voz,
en cada recuerdo hay una vida,
en cada adiós, un eterno adiós.