Nunca debes perder tu forma de ser, tu esencia, la humildad de tu alma, la voz de tu corazón, el respeto por ti mismo y el valor por la vida.
Cambiar fondo del poema
En el susurro sutil del amanecer,
nace el eco de tu esencia fiel,
no dejes nunca que la sombra quiera
cubrir la luz de lo que eres con su manto cruel.
Escucha siempre la voz del alma
que con tono humilde te recuerda,
lleva en el pecho la llama serena
que tu corazón en respeto encienda.
Camina firme sin perder la mirada,
honra tu ser con digno pasajero,
pues en el valor de la vida hallamos
un tesoro que es eterno compañero.
Mantén en balance la belleza interior,
que cada paso que des, sea eco del amor.