Si ahora pudiera estar mirándome en tus ojos,
el tiempo se haría un suspiro callado,
los segundos, pétalos flotando en arroyos,
y el mundo, un reflejo en cristal deseado.
Allí en tus pupilas, encuentro universos,
donde el silencio murmura verdades,
donde cada mirada teje versos,
y la vida se vuelve un juego de edades.
Si en tus ojos me veo, renazco de nuevo,
y cada parpadeo es un viaje en el viento,
pues en la danza sutil de tus ojos eternos,
descubro mi alma, vasto firmamento.