De vez en cuando me siento perdidoTampoco mostraré debilidadyo mismo lo hagoEl héroe incomparable que viste las estrellas y la luna.soy un poco torpePero no soy cobardesoy mi propio remoel propio barco la propia vela.Si no lo entiendes, no lo esperes, simplemente déjalo ir y déjalo ir.Me parece un genio en este sentido.La vida tiene demasiadas sorpresas.No hay tiempo para detenerse y expresar emociones.Todo lo que está vacío es tratado como polvo.Si lo quieres, no esperes. Ve y ama ahora.Independientemente de las consecuencias, superar las espinas y cortarlas será doloroso y placentero.Es inevitable que haya fracasos.Ninguna gran sorpresa, pequeña sorpresa.Lo que se sostiene con fuerza en la mano es azul.montar el viento y romper las olas, Ni humilde ni arrogante.Volando sin sentidoImparablemontar el viento y romper las olasNi humilde ni arrogante.Puedes venir y ahogarteno tengo intencion de escaparyo mismo lo hagoEl héroe incomparable que viste las estrellas y la luna.el día y la noche van y vienenNunca te pierdassoy mi propio remoel propio barco la propia velaVen montando las olas.
Cambiar fondo del poema
De vez en cuando me siento perdido,
en un mar de dudas, noche sin sonido.
No mostraré debilidad,
soy mi propio faro en la tempestad.
El héroe incomparable, bajo la estrella,
abrazo la luna, guía bella.
Soy un poco torpe, pero sin miedo,
mi alma, mi remo, navego en el ruedo.
Si no entiendes, suelta y deja ir,
genialidad en el viento, dispuesta a fluir.
La vida, con sorpresas, sin pausa, sin emoción,
el vacío es polvo, en constante evolución.
Ve y ama, sin demora, sin temores,
entre espinas y flores, encuentra los colores.
Fracasar es parte del camino,
no hay sorpresas grandes, ni destino divino.
Lo que sostengo con firmeza es azul,
el viento me eleva, las olas son mi refugio.
Volando sin rumbo, imparable,
montando olas, ni humilde ni inquebrantable.
Ven, ahógate, sin intención de huir,
soy yo, el héroe que viste el cielo al existir.
Los días y noches pasan sin perderme,
soy mi remo, mi barco, mi vela, eternamente.
Las olas me alzan, me traen de nuevo,
montando el viento, soy mi propio juego.
El héroe bajo estrellas y luna,
con coraje, ni humilde ni altivo, sin duda.