Bella mujer de mirada penetrante en mi corazón y una sonrisa que alegra la vida de rostro hermoso y sin igual
Cambiar fondo del poema
Rostro celestial de encanto singular,
bella mujer de mirar profundo,
tu sonrisa, luz que inunda el mundo,
cautiva mi alma, transforma mi andar.
En tus ojos, un universo entero,
donde me pierdo, donde me encuentro.
Tu risa, melodía que el viento lleva,
en mi pecho, una llama eterna eleva.
Oh, musa de esencia tan brillante,
cual estrella que rige mi destino,
en tu presencia, todo es divino,
y en tu amor, me envuelvo constante.