El verdadero buscador de la verdad no teme equivocarse; tampoco teme desaprender lo que creía saber, cuando su camino lo conduce a descubrir la esencia real de la tradición que lo guía.En ocasiones, para alcanzar lo sagrado es necesario desprenderse de las capas de sincretismo que, en exceso, diluyen la llama original. Es preferible profundizar en una sola tradición que abarcar superficialmente muchas.Cada camino ancestral es complejo y profundo, y su riqueza se revela solo cuando se le rinde un homenaje respetuoso y concentrado. No se trata de imponer dogmas, sino de invitar a la reflexión: ¿no sirve más tener un pájaro en mano que perseguir uno que vuela en la incertidumbre?Reflexiona, despoja lo superfluo, y haz de tu búsqueda un compromiso genuino con la verdad.
Cambiar fondo del poema
En el sendero de lo sagrado,
el buscador dibuja su andar,
no teme errar ni desaprender,
pues su espíritu ansía encontrar.
Desprende capas de sincretismo,
que ocultan la llama esencial,
y sigue una única verdad,
profunda, serena, ancestral.
La riqueza de un camino,
a quien se rinde con devoción,
revela secretos antiguos,
más allá de la reflexión.
No busca imponer cadenas,
ni dogmas que puedan cegar,
pregunta el valor de lo tangible,
de lo que se puede abrazar.
Reflexiona, despoja lo superfluo,
en la búsqueda de la claridad,
haz un compromiso genuino,
con la eterna verdad.