Mi nieto.Mi mejor orgullo.Es mi príncipe bello.Es la alegría de mi vida.
Cambiar fondo del poema
En un rincón del alma, mi orgullo floreció,
mi nieto, luz y calma, el príncipe que soñó.
Su risa, canto puro, cual melodía al viento,
es mi alegría futura, el sol en mi firmamento.
Sus ojos, dos luceros, en él el mundo entero,
cada paso que da firme, es mi sueño sincero.
Con su abrazo pequeño, mi alma se enternece,
pues en su dulce empeño, mi vida se enriquece.