En el eco del tiempo fugaz,
danzamos como luz en el viento,
somos susurro, instante voraz,
mañana un recuerdo, un destello lento.
Por el río del olvido viajamos,
hojas llevadas por corrientes inciertas,
vivimos el ahora, al alba nos vamos,
dejando tras de nosotros puertas abiertas.
El hoy se desliza entre dedos frágiles,
y al despertar del nuevo amanecer,
seremos memorias en sueños apacibles,
un cuento contado al anochecer.