Cada vez que tu recuerdo llega a mi una lagrima resbala por mi mejilla jamás dejaré de pensar en ti y nunca te olvidaré solo la muerte logrará que tu recuerdo se separe de miSeis estrofas
Cambiar fondo del poema
Cada vez que tu recuerdo viene,
como un susurro en la brisa ligera,
una lágrima en su danza tierna,
moja mi piel cual seda efímera.
Silente es la noche que me abraza,
en sus sombras murmuras tu nombre,
y aunque el tiempo cruel se cansa,
mi corazón insiste y no te esconde.
Jamás dejaré que el olvido muerda
los hilos dorados de nuestra historia,
pues cada palabra en mi piel queda,
guardiana fiel de nuestra memoria.
Las estrellas firman promesas calladas,
testigos de un amor eterno y puro,
solo el alba rompe sus moradas,
pero mi amor se mantiene seguro.
Nunca te olvidaré entre los sueños,
porque en cada latido estás presente,
como el viento que acaricia mis anhelos,
convirtiéndote en mi norte permanente.
Solo la muerte podrá separarnos,
desbordando el río de mi destino,
pero en cada vida que volvamos,
te buscaré como busca el mar su camino.