El Dios de la razón es, él mismo, la razón luminosa de las cosas. El dios de la locura es la sin razón oscura de los sueños.
Cambiar fondo del poema
En los cielos, la Razón se alza,
con mirada de sol que nunca cansa;
es un faro que al mundo abraza,
en su pecho, la verdad descansa.
Mas en el abrazo de la noche oscura,
el dios de la Locura danza y murmura.
Su reino es de sombras y sueños sin brida,
allí donde el caos todo lo olvida.
Dos mundos, dos dioses en juego eterno,
la luz que guía y el sueño interno.
Ríos gemelos en el vasto universo,
en su contraste, hallamos el verso.