Se demasiado como para no ser un normal, Soy demasiado despierto como para no ser un creyente.
Cambiar fondo del poema
En un mar de lo común, me veo,
demasiado para ser solo uno,
las estrellas me susurran, lo creo,
no cabe en mí el absurdo ninguno.
Despierto, mi mente danza y vuela,
creo en lo que parece lejano,
las sombras de dudas, se revelan,
en la fe guardo mi amor humano.
Más que normalidad, me decanto,
por sueños que despiertan la mente,
ser corriente, un día, me espanto,
prefiero ser luz, nunca ausente.