Cuidado con los ojos de Mary shoe, no tenía hijos, solo muñecos, y si en tus sueños la vez, no debes gritar, nunca gritar, si no la lengua te va a cortar.
Cambiar fondo del poema
En el pueblo oscuro, bajo la luz tenue,
se cuenta la historia de la extraña Mary shoe,
sin hijos de carne, pero de trapo repleta,
con muñecos que ríen en un rincón secreto.
Dicen que en sueños, con ojos inquietos,
te sigue la sombra, susurros, secretos.
No grites su nombre si la encuentras allí,
pues su lengua afilada huella hará en ti.
Cuidado con Mary y su canto sin fin,
silencio tu aliado, paz en tu jardín.
En la noche oscura, deja su sombra pasar,
pues a quien grita, su lengua va a cortar.