“La próxima lección que me quiera dar la vida...Por favor que sea de baile".
Cambiar fondo del poema
La vida, maestra en cada compás,
me lleva en sus giros, me invita a soñar.
Susurros de viento, sus manos al paso,
me enseñan el arte de nunca cesar.
Así le imploro, con fervor y anhelo,
que la próxima lección, al fin y al cabo,
sea en el salón de la música y vuelos,
donde el alma y los pies nunca van despacio.
En la pista aprendida, donde el tiempo calla,
quiero hallar ritmo en cada caída.
Por favor, vida mía, en tu sabia enseñanza,
haz que el próximo paso sea un baile en porfía.