La vida es como una rosa, cada pétalo es un sueño y cada espina una realidad.
Cambiar fondo del poema
La vida es una rosa en el viento,
sus pétalos, sueños en el firmamento.
Susurra el aire promesas divinas,
mientras las espinas rasgan las rutinas.
Cada pétalo guarda un mundo escondido,
anhelos brillantes en susurros tejidos.
El aroma floral acuna el deseo,
dibujando en el alma un sutil trasiego.
Mas entre la belleza, cautiva acecha
la aguda espina con su sólida flecha.
Recordatorio fiel de la dualidad,
destellos de sueño, sombras de verdad.
Así se despliega el rosal del destino,
con luchas y sueños en su camino.
La vida, cual rosa, en danza sin fin,
entre sus hojas, un pulso, un jardín.