"No hay tesoro más valioso que la compañía de alguien que, en el silencio, entiende cada rincón de tu alma."
Cambiar fondo del poema
En un silencio que habla al viento,
donde susurros no hacen falta,
se teje un lazo, sin alarde,
que el corazón conoce y aguarda.
No hay joya ni oro que se compare
al tesoro que el alma abraza,
cuando el silencio se convierte
en el idioma que nos enlaza.
Dos almas que, sin decir nada,
navegan mares de pensamientos,
encuentran paz en la mirada,
y en el silencio, sus sentimientos.