quisiera que el camino celeste de la mente me llevara a la azul inmensidad del firmamento, ¡Oh cielo, seamos uno en cuerpo! y que las estrellas titilen sus leyes en mi mente! su suave cántico, y el gran Blanco ente nos guardará bajo su manto de plata.
Cambiar fondo del poema
Quisiera surcar el camino celeste
que la mente en sueños me ofrece,
y en la azul inmensidad del firmamento,
¡Oh cielo, seamos uno en cuerpo!
Que las estrellas graben sus leyes
en mi pensamiento con titilantes destellos,
y su suave cántico, como susurros lejanos,
enciendan en el alma sus fuegos eternos.
El gran Blanco ente, con su sabiduría,
nos cubrirá bajo su manto de plata,
donde la noche se convierte en día
y el universo en nuestra canción se desata.