A no ser que el misterio del universo, sea yo, una mente, espejismo del propio universo, con sus estrellas que tititan en mi mente.
Cambiar fondo del poema
En el vasto cielo del pensar,
el misterio cósmico, un vaivén,
¿seré yo, acaso, el titilar
del universo en su edén?
Sombras de estrellas en mi mente,
un espejismo de creación,
quizás el cosmos, resplandeciente,
es reflejo de mi contemplación.
A no ser que, en mi alma errante,
se revele el infinito fulgor,
soy un eco distante
del universo en su esplendor.