Voy a dejar la ventana entre abierta de mi alma,para que el brillo de la luna ilumine todo mi interior,porque mi vida está llena de tinieblas desde el día que tú,te fuiste de mi lado.Voy a quedarme quietoEn medio del vientoQue me silba muy apacibleAl oído, y me susurraMuy suavemente tu nombre,Entonces, cuando suceda eso;Sentiré que estás muy cerca,¡Que estás conmigo!Y que todo un díaEstará bien entre nosotros.Aunque el tiempo nos haya robado la oportunidad de estar juntos,en mi corazón y en mi alma,tú siempre estarás presente, como la luna en mi ventana.
Cambiar fondo del poema
Dejo abierta la ventana del alma,
para que la luna entre y me reclame,
suavizando la sombra que se ensaña
desde el día en que te alejaste de mi carne.
Me quedo en medio del viento paciente,
susurros de tu nombre acarician,
y siento tu presencia, tan latente,
que el tiempo se detiene en esta brisa.
Aunque el destino nos niegue el camino,
en mi pecho y mi espíritu arde,
tú, constante, como un eterno sino,
mi luna en la ventana, nunca parte.