Si la mente se queda dormida, despiértala. Luego, si empieza a deambular, déjalo en silencio. Si llegas al estado en el que no hay sueño ni movimiento mental, quédate quieto en ese estado natural, El Despertar Espiritual es despertar del sueño del pensamiento.
Cambiar fondo del poema
En el sueño la mente reposa,
y si se apaga, despértala con fervor.
Déjala vagar, en silencio reposa,
un murmullo débil se vuelve el rumor.
Al llegar al umbral del no-pensar,
quietud en el alma, natural vibrar,
donde el sueño y la mente cesan,
es allí, donde el ser empieza a brillar.
El despertar es luz renovada,
que del pensamiento libre quedó,
una chispa sutil, siempre esperada,
en el espíritu que con paz despertó.