Qué difícil es resistirse cuando lo que sobra es la emoción, la atracción y la pasión por hacerse de mil maneras el amorYo queriendo apagar mis demonios, y vienes tú y les prendes fuego...
Cambiar fondo del poema
En un mar de deseo, busco razón,
la emoción desborda, ignoro el perdón.
Mil formas el amor se viste, audaz,
y en cada encuentro, arde más y más.
Quisiera apagar mis demonios, callar,
mas llegas tú, los invitas a bailar.
Prendes fuego a mi calma interior,
y vuelvo al canto de la intensa flor.
Difícil es resistir lo prohibido,
donde vida y pasión hacen su nido.
Tú, incendio que aviva mi corazón,
sin ti, no hay luz en mi confusión.