Ahora que la vi, su luz destella,
como luna que danza en el mar,
y en sus ojos se pierde mi estrella,
en su brillo me quiero ahogar.
Al viento susurran labios de fuego,
un canto de amor que va a despertar,
y en su sonrisa, un dulce ruego,
que el corazón no puede ignorar.
En sus pasos, el tiempo se detiene,
cada mirada, un universo sin par,
ahora que la vi, mi alma contiene,
un deseo eterno de soñar.